Huancayo es la única provincia que dispone del servicio de cremación para cadáveres contagiados por el covid-19. Las 8 provincias demás, en Junín, llevan a cabo un entierro cumpliendo estrictos protocolos de bioseguridad. La otrora sepultura festiva y prolongada de la sierra se ha vuelto una simple despedida sin orquesta.

La región Junín cerró el domingo 19 de julio con 266 muertos por contagio de covid-19. Huancayo, con 125, y Chanchamayo, con 76, son las provincias cuyas muertes se incrementan con mayor celeridad. ¿Adónde se van los muertos? La respuesta a esta interrogante revela dos matices de acuerdo a la realidad. Mientras en Huancayo, al miércoles 8 de julio, habían cremado 68 cadáveres, las provincias de Satipo, Jauja, Tarma, Junín, Chupaca, Concepción, La Oroya y Chanchamayo, a falta de crematorios, han vuelto al procedimiento común: el nicho. los entierros, festivos y concurridos hace unos meses, se han convertido en una especie de desolación.

En cementerio de Jauja existe espacio especial para entierros covid-19. Foto: Jhon Cárdenas.


“Desde el 15 de marzo a la fecha hemos cremado a 68 cadáveres por covid-19. Ahora tengo 5 cremaciones más y de esos 5, 3 son de covid”, sostiene Walter Huachuhullca, director de la Beneficencia de Huancayo, que administra el crematorio ubicado en el cementerio. Huachuhullca detalla que a diario reciben entre 3 y 4 cadáveres cuya causa de muerte es el coronavirus. Solo con dicha cantidad, la Beneficencia de Huancayo ha obtenido ingresos por 272 mil soles por cremaciones que son pagados por el SIS. La cifra podría incrementarse si ha Huancayo llegarían cadáveres de otras provincia o regiones, pero la norma lo prohíbe.

Profesionales usan equipamiento médico estricto para entierro. Foto: Jhon Cárdenas.


El 7 de abril de este año, en San Ramón (Chanchamayo) ocurrió rechazo violento de entierro de un cadáver contagiado. Era el segundo caso de covid-19 en Junín. La población agredió a la Policía que brindaba seguridad a la familia y el equipo. En Huamancaca Chico (Chupaca) ocurrió lo mismo dos días antes. La disposición del Ministerio de Salud (Minsa) N° 087-2020 establece que en lugares donde no existen crematorios, el entierro es un procedimiento permitido. Sin embargo, la histeria se había apoderado de la población.

Recogen cadáver de vivienda de madera en provincia de Satipo.

Cuatro hombres conforman el equipo de recojo de cadáveres en cada provincia. Guantes, mascarilla, ropa quirúrgica, lentes son sus implementos. El cadáver debe ir en una bolsa que luego será desinfectada con hipoclorito de sodio (lejía). Solo 5 familiares están permitidos. Si antes un entierro podía durar hasta 4 días que incluía orquesta, comida, cerveza y el lavado de ropa en el río (una tradición andina), hoy estos días se han abreviado en una oración corta mientras los hombres cubiertos lo cubren de tierra. Los asegurados en el Seguro Integral de Salud (SIS) no necesitan preocuparse por los gastos de todo el procedimiento. El SIS cubre todo. Sin embargo, son los que no cuentan con ningún tipo de beneficio los que más padecen.


Información actualizada al 19 de julio. Fuente: Diresa.

El cementerio de Jauja tiene un espacio, hacia la parte posterior, destinado exclusivamente para entierros de muertos por contagio. Chupaca ha construido un pabellón de nichos donde por lo pronto solo hay un enterrado (a pesar de que en el distrito capital hay 3 muertos). Satipo mantiene abiertos los camposantos de su panteón.

Mientras el crecimiento de muertos en Junín aún es constante, los espacios para los entierros se reducen, junto con el tiempo para despedirlos.

Morgue del hospital Daniel Alcides Carrión (Huancayo).

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